No se trata únicamente de poner unos cuantos guiones y esquemas, convirtiendo una presentación que se supone que debería atrapar y cautivar al público, en una mera chuleta que ir leyendo a lo largo de la exposición sin ninguna implicación. Entonces, ¿cómo diseñamos un buen Power-Point? En este blog he comenzado a hacer una serie de entradas con los consejos que nos dio una profesora de TIC para la formación que vino a darnos una charla sobre este tema.
Creo que lo principal es conseguir que el público se implique en tu exposición, que aprendan de ella y la encuentren dinámica y productiva. Gracias a que hemos tratado este tema en esta asignatura, mis compañeros de grupo de trabajo y yo misma nos enfrentamos de un modo distinto a la hora de elaborar una presentación de Power-Point, y sé que a medida que avancemos en nuestra carrera los iremos haciendo cada vez mejor, y no hay mayor satisfacción a la hora de exponer un trabajo que tener la certeza de haber hecho todo lo posible para que el resultado final sea óptimo, y eso incluye una presentación que esté lo suficientemente bien como para que para el resto de tus compañeros sea una exposición de la que aprender.