domingo, 27 de noviembre de 2011

La importancia de un buen Power-Point

A lo largo de este cuatrimestre hemos ido aprendiendo y teniendo más en cuenta que en cursos anteriores la importancia de una buena presentación de Power-Point a la hora de exponer un trabajo. Al principio pensaba que elaborar una presentación no era algo complicado, es más, que era lo más sencillo del trabajo en sí, pero gracias a esta asigantura me he dado cuenta de que una buena presentación de Power-Point, como todo lo que merece la pena en esta vida, cuesta algo más esfuerzo por nuestra parte que el que habríamos pensado en un principio.


No se trata únicamente de poner unos cuantos guiones y esquemas, convirtiendo una presentación que se supone que debería atrapar y cautivar al público, en una mera chuleta que ir leyendo a lo largo de la exposición sin ninguna implicación. Entonces, ¿cómo diseñamos un buen Power-Point? En este blog he comenzado a hacer una serie de entradas con los consejos que nos dio una profesora de TIC para la formación que vino a darnos una charla sobre este tema.

Creo que lo principal es conseguir que el público se implique en tu exposición, que aprendan de ella y la encuentren dinámica y productiva. Gracias a que hemos tratado este tema en esta asignatura, mis compañeros de grupo de trabajo y yo misma nos enfrentamos de un modo distinto a la hora de elaborar una presentación de Power-Point, y sé que a medida que avancemos en nuestra carrera los iremos haciendo cada vez mejor, y no hay mayor satisfacción a la hora de exponer un trabajo que tener la certeza de haber hecho todo lo posible para que el resultado final sea óptimo, y eso incluye una presentación que esté lo suficientemente bien como para que para el resto de tus compañeros sea una exposición de la que aprender.